Tenemos 7 obras de misericordia, desafiémonos para ver quien lo hace primero...
Misericordia Divina
MISERICORDIA es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente hacia el afligido, el desechado, es bondad, beneficencia, clemencia, piedad, ternura, amor intenso, fidelidad, perdón y reconciliación. Es más que un sentido de simpatía, es una práctica. En el Cristianismo, es uno de los principales atributos divinos.
martes, 8 de septiembre de 2015
¿Qué es misericordia?
Misericordia
La misericordia es la disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.
En el cristianismo
La palabra hebrea ra·jamím y la griega é·le·os (verbo, e·le·é·ō) suelen traducirse por “misericordia”. Un examen de estos términos y de su uso ayuda a resaltar todos sus matices y significado. El verbo hebreo ra·jám se define como “sentir o irradiar afecto entrañable; [...] ser compasivo”. Según el lexicógrafo Gesenius, “la idea principal parece radicar tanto en el hecho de tener cariño y tratar con dulzura como en el sentimiento de tierna emoción”. El término está estrechamente relacionado con la palabra para “matriz”; se puede referir también a las “entrañas”, las cuales se ven afectadas cuando se siente de manera afectuosa y tierna la compasión o piedad.
En las Escrituras ra·jám solo se emplea una vez como sentimiento del hombre hacia Dios, cuando el salmista dijo: “Te tendré cariño [forma de ra·jám], oh Yavé fuerza mía”. (Sl 18:1) En el plano humano, José manifestó esta misma cualidad cuando se le conmovieron “sus emociones internas [forma de ra·jamím]” debido a su hermano Benjamín, y lloró. (Gé 43:29, 30; compárese con 1Re 3:25, 26.) Cuando las personas veían la posibilidad de que las maltrataran sus captores (1Re 8:50; Jer 42:10-12) u oficiales de mayor autoridad (Gé 43:14; Ne 1:11; Da 1:9), deseaban y pedían en oración piedad o misericordia, para que se les tratara con favor, amabilidad y consideración.
Tradicionalmente, la religión cristiana ha enseñado la necesidad de, imitando la misericordia divina, llevar a cabo esta actitud en forma de obras, tanto espirituales como corporales.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

